Cuando un bebé habla por primera vez la emoción de los padres no se hace esperar y comienza la carrera por ver qué dice primero: si papá o mamá. Pero más allá de la alegría por escuchar las primeras palabras de esa güagüita, los padres quieren saber: ¿es normal el desarrollo del lenguaje de mi bebé?
Cada niño aprende a hablar a su propio ritmo, sin embargo, como en todos los procesos que se dan durante el primer año de vida, hay algunas referencias que te dan señales de la correcta evolución del habla o de alarmas sobre lo que debe atenderse a tiempo.
Finalizando el tercer mes, muchos bebés pueden sonreír cuando apareces, emitir sonidos, tranquilizarse o sonreír al escuchar tu voz y llorar diferente de acuerdo a la necesidad que presente. Ya entrado el sexto mes balbuceará, expresará con su voz placer o desagrado, dirigirá la mirada hacia los sonidos y responderá a los distintos tonos de tu voz. En este momento notará los sonidos de juguetes y atenderá a la música que escuche.
Poco a poco el bebé pronunciará palabras
Cada vez verás más desarrollados sus sentidos y su intención de comunicarse, expresando sus emociones de alegría o disgusto a través de sonidos. Ya para el año de vida, los indicios serán de imitación, escucharás palabras como “mamá” y “papá” y estará familiarizado con palabras que escucha a diario, además de comprender instrucciones básicas.
Al año y medio el bebé ya reconocerá nombres de personas conocidas, objetos y partes del cuerpo y gracias a su comprensión del entorno podrá seguir instrucciones simples acompañadas de gestos. En este momento su léxico se amplía a entre 8 y 10 palabras.
Cada vez tu hijo se comunicará mejor y ya para los dos años usará frases simples, hará preguntas y podrá hablar con al menos 50 palabras. Seguir órdenes también se le hará más sencillo ya que el razonamiento y la comunicación aumentarán.
Estimula el habla del bebé hablando
Lo más importante es la estimulación que le des a tu pequeño para que se entusiasme en establecer ese vínculo directo a través de las palabras. Conéctate con él, háblale acerca de lo que estás haciendo, canten y lean juntos.
Repítele palabras, frases y oraciones para que sean comunes en su vocabulario, así podrá decirlas cuando esté listo. Enseñar a tu hijo a imitar acciones y a hacer sonidos de animales, o contar le estimularán e impulsarán a estar en contacto contigo por todas las vías. Tu amor, tu dedicación y tu ejemplo son la clave para su desarrollo integral.





