La estimulación temprana de bebé combina técnicas, ejercicios, juegos, actividades y otros recursos para favorecer el desarrollo psicomotor y de los sentidos del bebé. Ideal es comenzarla desde el nacimiento y hasta los 3 años, cuando el desarrollo neuronal del bebé alcanza su nivel máximo.
En la estimulación es primordial darse cuenta de que cada niño tiene cualidades individuales que deben ser motivadas, con objetivos y actividades adecuadas que fortalezcan su autoestima, iniciativa y aprendizaje.
La estimulación que recibe el bebé en sus primeros años de vida constituye la base de su desarrollo futuro.
La repetición como método para el aprendizaje
La repetición sistemática y secuencial de estímulos o ejercicios y actividades, refuerzan las áreas neuronales de los bebés. Durante la estimulación, no solo se potenciará adecuadamente el desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional del bebé, sino que también se ampliará su desarrollo individual, sus capacidades, su predisposición y su ritmo.
El bebé deberá vivir libremente esta experiencia y no como una obligación. No se debe forzar al niño, él debe sentirse libre y motivado para mantener siempre una buena autoestima.
Por otra parte, en la estimulación temprana se debe buscar el equilibrio, por eso debe ser integral, tanto física como intelectual.
Tips para estimular a tu bebé:
- Elige un momento tranquilo para jugar con él.
- Elije objetos agradables al tacto, al oído, al paladar.
- Acompaña los juegos con canciones, palabras y sonrisas. El cariño es la base primordial de la estimulación.
- Convierte el momento en algo placentero para mamá e hijo.
- Aprovecha el momento del baño para dar un masaje.
- Usa la música mientras estás con tu pequeño en casa o en el auto.
- Enseña libros a tu hijo.Si es un bebé, hay libros de tela, de plástico, con olores y distintas texturas.
- Cuéntale cuentos antes de dormir.
Los bebés crecen muy rápido, aprovecha cada técnica y actividad que vives con él para conectarte y darle todo tu amor, eso ayudará en su desarrollo emocional y en su capacidad de afrontar situaciones en el futuro.
Recuerda: Niños motivados son niños felices.





